Este tercer tomo dedicado a la historia de la navegación comercial asturiana se ocupa de analizar la trayectoria de las navieras y sus barcos a lo largo de los primeros 35 años del siglo XX, con el carbón como telón de fondo. Fue éste un periodo con tres etapas netamanete diferenciadas, que dan lugar a otros tantos capítulos: la primera se inicia con los ecos del boom inversor del cambio de siglo y llega hasta 1914, caracterizada por un persistente estancamiento; la segunda abarca los cuatro años de la Gran Guerra, prolongada dos años más, como lo hicieron sus efectos, en la que se obtuvieron grandes beneficios pero también una drástica disminución de la flota; y la tercera, que se abre con el desplome de la actividad de 1921-1922 y acaba con el año 1935, en la que tiene lugar un aumento del tonelaje medio de los buques y en los años finales la construcción de pequeñas motonaves. Un cuarto capítulo se ocupa de la despedida de la vela, que sobrevivió más tiempo del que cabría esperar si se considerasen sólo criterios económicos.
El afán de hacer un análisis un análisis exhaustivo condujo a la inclusión de numerosos cuadros: unos para recoger, resumida, la trayectoria de los barcos y otros para mostrar las cuentas de las empresas. Hay que señalar también que, abriendo y cerrando el trabajo, se exponen dos planteamientos sobre aspectos colaterales al tema central de la navegación: uno sobre el origen de los capitales que impulsaron el boom inversor de 1899-1901, que cuestiona un extendido tópico; y otros sobre la relación entre los negocios bancarios y los navieron, que no se puede decir que estuvieran bien avenidos.